martes, octubre 20, 2009

Hay un Monte que te espera! Corre!

Posted on 6:23 p. m. by Apostol Duilio Vetere Casco



Filipenses 4:9-13: Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Aquí el apóstol Pablo inspirado por el Espíritu nos deja una extraordinaria enseñanza en la cual nos comparte su testimonio, y junto con su testimonio nos deja ver la característica de un creyente maduro...

Dice: "Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia"

La palabra que se traduce humildemente es "tapeinoo" (ταπεινόω G5013) significa bajar, abajar, y se usa en Lucas 3:5 de llevar al nivel del suelo, de que todo monte y collado bajarán.

Y la palabra que se traduce abundancia "perisseuo" (περισσεύω G4052) estar sobre y por encima, por encima de una cierta cantidad o medida, abundar, exceder, sobreabundar.

Así es la vida del creyente, por momentos está en montes gloriosos; pero hay veces que esos montes son allanados y estamos al nivel del suelo. Esto es lo que el Señor le decía a su pueblo al describir la Tierra Prometida, Canaán:

Deuteronomio 11:10-12: Porque la tierra a la cual entras para poseerla, no es como la tierra de Egipto de donde vinisteis, donde sembrabas tu semilla, y la regabas con el pie como una huerta de hortalizas, sino que la tierra a la cual entráis para poseerla, tierra de montes y valles, bebe el agua de las lluvias del cielo. Es una tierra que el SEÑOR tu Dios cuida; los ojos del SEÑOR tu Dios están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año.

Una tierra de montes y valles. Los montes nos hablan de victorias, de bendiciones tremendas y los valles nos hablan de pruebas, de conflictos, de depresiones propiamente. Pero lo tremendo de esto está en el versículo 12: "Es una tierra que el SEÑOR tu Dios cuida; los ojos del SEÑOR tu Dios están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año." El Señor está siempre con nosotros, no solamente en las victorias y en las grandes bendiciones; sino también en las luchas y en las pruebas... él ha prometido estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Por momentos pasamos necesidades, y vemos que las cosas no nos salen bien (aun hay veces que sentimos que todo absolutamente nos está saliendo mal) y puede ser que en esos momentos pensemos que Dios nos ha desamparado, y en esos momentos comenzamos a escudriñarnos, a ver cuál es nuestro error, qué hemos hecho para que Dios nos haya abandonado; pero no, Él nunca te abandonará, Él siempre estará contigo en los valles.

Los pueblos enemigos de Israel pensaban que Dios solamente era Dios en los montes; pero la respuesta divina no se tardó en llegar: Dios es Dios de montes y Dios de valles!

1 Reyes 20:28: Vino entonces el varón de Dios al rey de Israel, y le habló diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto los sirios han dicho: Jehová es Dios de los montes, y no Dios de los valles, yo entregaré toda esta gran multitud en tu mano, para que conozcáis que yo soy Jehová.

Los sirios deseaban desmoralizar a los hebreos introduciendo este pensamiento en sus corazones como dagas de muerte, notemos que la traducción a nuestro idioma del nombre sirios es אֲרָם "Aram" que significa "tierras altas"; Aram o Siria, y sus habitantes.

En la actualidad desde luego que no son los sirios quienes nos arrojan dardos a nuestra mente y corazón, sino que estas "tierras altas" nos hablan del orgullo humano, terrenal. Cuando pasamos por una crisis familiar, espiritual incluso o financiera, por ejemplo, nuestro orgullo es el primero en hablarnos al corazón, y puede lograr deprimirnos, haciéndonos pensar que de este problema ya no podremos salir. Por esto mismo el pasaje que hemos leído más arriba, en Filipenses 4, el apóstol Pablo dice las siguientes palabras en el verso 13: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" ¡Esta es la medicina más efectiva contra estos ataques!

En la actualidad se ha hecho un énfasis desmedido en la cuestión de la prosperidad, creo que todos somos conscientes de esta situación. Y esto mismo ha generado un problema en el creyente cuando este está atravesando un período de necesidad cualquiera sea; pero en especial dentro del area tocante a la economía. Antes de avanzar debo decir que yo CREO que Dios nos prospera, QUIERO LA PROSPERIDAD DE DIOS!!! Sería absurdo rechazarla; pero también entiendo que en el Camino podemos pasar necesidades, y necesidades muy grandes. Y Dios sigue siendo Dios, y nosotros seguimos siendo SU pueblo, y más que nada SUS hijos. El apóstol Pablo, lo acabamos de leer, pasó grandes necesidades, y no porque estuviera en pecado, no porque hubiera una maldición que no quebrantó o porque un ancestro de pobreza o miseria lo estaba acechando. Simple y sencillamente pasó un tiempo de necesidad y nada más. Igual que nos pasa a nosotros.

Lo tremendo de esto es que Pablo no perdió el gozo en estos momentos difíciles... ¿y nosotros? ¿Qué hacemos cuando el "sirio" nos dice que Dios no está con nosotros en nuestro valle? ¿Le creemos y renegamos? Digámosle lo que dijo Pablo: Puedo salir de este valle, hay un monte que me está esperando!! Voy a correr hasta la cima!! Puedo salir victorioso... no en mis fuerzas... pero oigan todos: "TODO LO PUEDO EN CRISTO PORQUE ÉL ME DA LA FUERZA PARA HACERLO"

Apóstol Duilio Vetere Casco
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