lunes, octubre 19, 2009

Los Siete Descensos del Creyente

Posted on 3:42 p. m. by Apostol Duilio Vetere Casco




Cuando miramos en las Escrituras nos encontramos con infinidad de sombras y figuras que expresan en un lenguaje claro y maravilloso muchas de las experiencias que tal vez estamos viviendo hoy. Pasajes que han venido a suceder hace 2000, 3000 o más años relatan en muchas oportunidades situaciones tan actuales que en verdad uno debe reconocer que esto es "dedo de Dios". Veamos pues en la figura de Naamán el Sirio el transcurso de nuestra carrera de bendiciones, teniendo como mensaje central que el camino de la exaltación es la humillación.

2 Reyes 5:9-14: "Vino, pues, Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a la entrada de la casa de Eliseo. Y Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate en el Jordán siete veces, y tu carne se te restaurará, y quedarás limpio. Pero Naamán se enojó, y se iba diciendo: He aquí, yo pensé: "Seguramente él vendrá a mí, y se detendrá e invocará el nombre del Señor su Dios, moverá su mano sobre la parte enferma y curará la lepra." No son el Abaná y el Farfar, ríos de Damasco, mejor que todas las aguas de Israel? No pudiera yo lavarme en ellos y ser limpio? Y dio la vuelta, y se fue enfurecido. Pero sus siervos se le acercaron y le hablaron, diciendo: Padre mío, si el profera te hubiera dicho que hicieras alguna gran cosa, no la hubieras hecho? Cuánto más cuando te dice: "Lávate y quedarás limpio"! Entonces él descendió y se sumergió siete veces en el Jordán conforme a la palabra del hombre de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño pequeño, y quedó limpio."

En el recorrido del ministerio pastoral uno se encuentra con esta clase de creyentes, notemos que en 2 Reyes 5:1 Naamán hombre valiente habí sido utilizado por el Señor, sólo que era leproso; pero estos son los creyentes que van detrás de las sobrenaturalidades, ellos van detrás de los milagros, y se vuelven "señaleros", están pendientes de que el ministro les revuelva la cabeza, lo aviente, le demuestre un poco de artilugio. Me impacta mucho la respuesta de Naamán porque su gran problema, en parte, era descender al río Jordán habiendo ríos mejores. "Mis pensamientos no son los tuyos" dice el Señor, y muchas veces pensamos que debiéramos hacer algo mejor; pero a Dios le gustan las cosas sencillas, pues en definitiva, a Él le agrada la obediencia más que los sacrificios. Naamán pensó que era igual un río que otro, y propone 2 ríos que en su opinión eran más apropiados: Abaná y Farfar.

Abaná: Perdurable, constante, eterno, para siempre.
Farfar: Veloz, rápido.

Es maravilloso cómo la Palabra nos habla tan claramente, puesto que hoy despues de tantos centenares de años siguen existiendo creyentes en Dios que quieren ver su obra, que desean un milagro pero para ellos debe ser algo rápido y duradero; pero lamentablemente para muchos, el Señor no siempre obra como a nosotros nos parece que debiera obrar, y esto, si somos concientes de su SEÑORÍO lo debemos aceptar con mansedumbre. En la era de la sopa instantánea, del café instantáneo, también se está buscando por las góndolas dónde es que se encuentra el dios instantáneo....

1) Descender para ser salvo (Lucas 19:1-10)

Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

2) Descender para ser sano (Juan 5:1-4)

Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén. Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

3) Descender para cambiar la forma de caminar (Mateo 14:22-33)

En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

4) Descender para ser usado por Dios [predicación] (Hechos 10:17-22)

Y mientras Pedro estaba perplejo dentro de sí sobre lo que significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían sido enviados por Cornelio, los cuales, preguntando por la casa de Simón, llegaron a la puerta. Y llamando, preguntaron si moraba allí un Simón que tenía por sobrenombre Pedro. Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado. Entonces Pedro, descendiendo a donde estaban los hombres que fueron enviados por Cornelio, les dijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la causa por la que habéis venido? Ellos dijeron: Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras.

5) Descender para profetizar (Hechos 11:27-30 y 21:10-11)

En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio. Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea; lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo, quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles.

6) Descender para levantar a los dormidos (para encender avivamientos) (Hechos 20:7-12)

El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche. Y había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban reunidos; y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto. Entonces descendió Pablo y se echó sobre él, y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo. Después de haber subido, y partido el pan y comido, habló largamente hasta el alba; y así salió. Y llevaron al joven vivo, y fueron grandemente consolados.

7) Descender para tener visiones y socorrer a los necesitados (Hechos 16:6-10)

Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.

Conclusión:

1 Pedro 5:6, 7: "Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros."

Apóstol Duilio Vetere Casco
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