viernes, septiembre 25, 2009

El Tabernaculo de Salomon

Posted on 7:36 p. m. by Apostol Duilio Vetere Casco


INTRODUCCIÓN:

Salomón, hijo de David y Betsabé, fue el tercer rey de Israel, y el primero de modo dinástico, puesto que sucedió a David su padre.
Luego que el Señor le hubo dicho a David que sería su hijo Salomón quien levantaría un Templo a Su Nombre en su lugar, Salomón basado en los planos de David inició la construcción del Templo literalmente y espiritualmente. Podríamos decir que Salomón edificó dos Mishkanes, el literal que fue destruido, y el espiritual que hasta hoy permanece. Por medio de este estudio estaremos viendo el Tabernáculo espiritual de Salomón.

El tabernáculo no era más que una tienda o una morada, tal es la traducción de la voz hebrea "mishkan", así encontramos el "mishkan YHWH", "mishkan ha edut" (tienda del testimonio), "mishkan ohel moed" (morada de la tienda de reunión). Es decir que el Tabernáculo no era muy distinto a las tiendas en las cuales moraba el comun de los israelitas, todo lo cual era figura de la venida redentora de Cristo, ocupando un cuerpo semejante al nuestro. El mishkan contaba con tres compartimentos:


Atrio
Lugar Santo
Lugar Santísimo

De igual modo el Tabernáculo espiritual de Salomón cuenta con tres compartimentos:

Proverbios (Atrio)
Eclesiastés (Lugar Santo)
Cantar de los Cantares (Lugar Santísimo)

En otras oportunidades estuvimos conversando sobre el Tabernáculo que somos nosotros, puesto que al igual que aquél, también tenemos tres compartimentos, Cuerpo (Atrio), Alma (Lugar Santo) y Espíritu (Lugar Santísimo).

DESARROLLO:

Antes de seguir avanzando debemos de igual modo notar que el plan del Señor no solamente consistía en que Salomón edificara casa al Nombre de Jehová, sino que construyera un Tabernáculo Espiritual que sirviera de morada a su Palabra y por extensión a los que habrían de llegar a ser sus hijos, pues es en las Escrituras donde hallamos nuestro reposo. Para este asunto tan significativo tuvo el Señor que tratar con el propio Salomón para mostrarle las tres dimensiones y así edificar con la ayuda de el Dios de Israel los dos "mishkanes". Cuando estudiamos la Palabra notamos que justamente Salomón es solamente uno de los tres nombres que él tuvo, pues le estaba mostrando en su propia vida el misterio de la tienda de reunión, así como lo hizo con el pueblo israelita por medio del Tanak:

Torah: Pentateuco, los cinco primeros libros de la Instrucción que Dios dio a Moisés
a
Nebi'im: Los profetas.
a
Ketubim = Escritos, el resto.

Si bien hubieron muchas formas de agrupar los libros, incluso en cuanto a la cantidad de ellos, según cómo eran contados, siempre tenían el mismo formato que contaban en tres divisiones o secciones. Esto ya era así en tiempos del Señor, ver Lucas 24:44 (La Ley de Moisés, Los Profetas y Los Salmos, o Escritos).



Si bien el pueblo Israelita ya tenía noción de esta distribución tanájica, debemos notar que lo que hoy conocemos como Nuevo Testamento o Pacto Renovado también luce de manera similar, puesto que los cuatro evangelios son considerados como la Transición, y si somos estrictos pues debiéramos contarlos como Antiguo Testamento, que en figura forman otro Tabernáculo:

Mateo: Atrio
Marcos: Lugar Santo
Lucas: Lugar Santísimo

Juan: El Arca del Pacto

Los Hechos de los Apóstoles: Atrio
Las Cartas Apostólicas: Lugar Santo
Apocalipsis: Lugar Santísimo


LOS TRES NOMBRES DE SALOMON

Salomón fue el rey número 3, que escribió 3 libros y tuvo 3 nombres

Salomón: (Pacífico, raíz hebrea Shalom. 2 Samuel 12:24) {Atrio}
Jedidías: (Amado de Jehová, 2 Samuel 2:25) {Lugar Santo}
Lemuel:(Consagrado a Dios, Proverbios 31:1) {Lugar Santísimo}


El Atrio es la parte visible del Tabernáculo, pues todo el pueblo miraba el sacrificio que llevaban a cabo los sacerdotes, esto no era así con respecto al Lugar Santo donde sólo los sacerdotes tenían acceso, y más aún con el Lugar Santísimo, donde sólo el Sumo Sacerdote tenía entrada una vez al año. Esto quiere decir que así como todo el pueblo miraba a simple vista el atrio, a simple vista el pueblo podía ver a Salomón, es decir, podían ver que él era hombre pacífico. Con un poco más de confianza y acceso, también el Profeta Natán por Revelación, supo que este hombre era no sólo una persona pacífica, sino también Amado de Jehová (Jedidías), pero este hombre también había sido Consagrado al Señor (Lemuel).

EL TABERNÁCULO

LOS ATRIOS

Proverbios de Salomón (Mishle Shelomoh)

El propósito del libro de Proverbios es el de llevar una vida exitosa, son en su mayoría lecciones morales, señalan cómo se debe conducir por medio de una serie de oposiciones, a los cuales se los llama "antitéticos". Los proverbios son "masal", de la raíz msl que significa dos cosas "ser como; semejante y gobernar".
Casi el total de los proverbios no hacen referencia al culto religioso, sino más bien estos contienen observaciones que conciernen a la vida práctica, al diario vivir.

Proverbio 3:8-10: "Será medicina para tu cuerpo (lit. ombligo: Como cuando se corta el cordón umbilical), y refrigerio para tus huesos. Honra al Señor con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; entonces tus graneros se llenarán con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto."

En los proverbios aparecen consejos prácticos para la vida social, más que para la espiritual, nos advierte sobre el adulterio, fornicación, que son pecados dentro del cuerpo. Consejos familiares, padres con hijos e hijos con padres, entre los amos y los siervos, dirigidos a la vida social.

LUGAR SANTO

Eclesiastés, el Predicador (Qohelet)

Aunque "Qohelet" es una palabra femenina, se trata de aquél que preside una asamblea, por lo cual es la mejor traducción, El Predicador, más incluso que El Maestro, como también muchos traducen.

Si bien este libro trata de las cosas de la vida, se le da una visión que gira en torno a Dios y su voluntad, indicándonos que ha de glorificar al Señor en toda circunstancia que se viva. La constante mención a la Vanidad de la vida, como deseo excesivo de mostrar las propias cualidades, es una característica "almática", pues son todos indicios que señalan al alma del hombre y sus deseos:

Eclesiastés 6:1-4:

"Hay un mal que he visto bajo el sol, y muy comun entre los hombres: un hombre a quien Dios ha dado riquezas, bienes y honores, y nada le falta a su alma de todo lo que desea, pero que Dios no le ha capacitado para disfrutar de ellos, porque un extraño los disfruta. Esto es vanidad y penosa aflicción.Si un hombre engendra cien hijos y vive muchos años, por muchos que sean sus años, si su alma no se ha saciado de cosas buenas, y tampoco halla sepultura, entonces digo: Mejor es el abortivo que él, porque en vano viene, y a la oscuridad va; y su nombre quedará oculto en las tinieblas".

Eclesiastés 6:9:

"Mejor es lo que ven los ojos que lo que el alma desea. También esto es vanidad y correr tras el viento."

En el libro de Eclesiastés es un libro maravillosamente profundo, que puede verse desde muchos ángulos. Podría resumirse que el consejo dado por el sabio predicador es que la vida plena no puede encontrarse en los deleites de este mundo, ni teniendo comida o bebida, ni teniendo riquezas o mujeres o en un culto religioso, sino en saber recibir todo aquello que viene de parte de Dios con temor reverente:

"Sé que todo lo que Dios hace será perpetuo; no hay nada que añadirle y no hay nada que quitarle; Dios ha obrado así, para que delante de El teman los hombres."

Eclesiastés 3:14

LUGAR SANTÍSIMO

Cantar de los Cantares (Shir HaShirim)

Hemos llegado pues al Lugar Santísimo del Tabernáculo salomónico, al mejor cantar de todos los cantares. El mismo Rabí Akiva, ha escrito lo siguiente:

"El mundo entero no vale lo que vale el día en que le fue entregado a Israel el Cantar de los Cantares; todos los Escritos son sagrados, y el Cantar de los Cantares es el lugar santísimo."

Si bien todo este preciosísimo libro es un canto poético de amor entre dos enamorados, en el cual participan ciertos coros, debe leerse de manera espiritual. Es, prodríamos decir, la carta más excelente de amor que el Señor le entrega a su amada. A lo largo de todos sus capítulos encontramos la experiencia de la Iglesia que ama a su Esposo y lo pierde, y lo busca, y lo halla deseando eternizar cada instante, elogiándolo ante las otras participantes inferiores en los rangos del Reino. Comprender a cabalidad el Mejor de los Cantares de Salomón, es entender el mal traducido primer amor que encontramos en la primera carta apocalíptica, puesto que allí es "haz dejado tu mejor amor". Mejores son tus amores que el vino, puesto que sin el novio no hay gozo permamente, puesto que al sentir la ausencia del novio viene el ayuno...

En este mismo libro también encontramos un tabernáculo bien precioso, como que hubiera un tabernáculo dentro de otro, una especie de tabernáculo del amor:

ATRIO:

"Mi amado es mío, y yo soy suya; el apacienta su rebaño entre lirios". (Cantares 2:16)

Aquí se puede ver un amor genuino, pero no perfecto, puesto que lo primero que se marca es la posesión de la novia, puesto que en primer lugar ella dice él pertenece a ella, y luego que ella pertenece a él. Este es el Atrio del amor, sin profundidad.

LUGAR SANTO:

"Yo soy de mi amado y mi amado es mío, él apacienta entre lirios". (Cantares 6:3)

Aquí crece el significado y por lo pronto varía notablemente. Aquí ya se establece como prioridad el que ella es, ante todo, pertenencia del novio, y también el novio pertenece a ella. Aún se nota, ya no tan marcadamente, el impulso posesivo, casi egoísta de un amor que aún no ha sido perfeccionado. Este es el Lugar Santo del amor.

LUGAR SANTÍSIMO:

"Yo soy de mi amado, y su deseo tiende hacia mí". (Cantares 7:10)

Es aquí donde llegamos a la perfección plena del amor verdadero, aquí no se hace mención alguna sobre que él le pertenece a ella, sino que todo lo contrario, ella aquí ya se concidera propiedad del amado, y se resalta el deseo de él hacia ella, podría decirse que éste es el Lugar Santísimo del tabernáculo del amor.

CONCLUSIÓN:

Podríamos, en base a este estudio, esbozar un pensamiento que tal vez teológicamente sea incorrecto, pero es simplemente una lectura libre:

Salomón escribió los Proverbios
Jedidías escribió Eclesiastés
Lemuel escribió el Cantar de los Cantares

Apóstol Duilio Vetere Casco
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