lunes, noviembre 02, 2009

Cuando se seca tu Arroyo

Posted on 10:02 p. m. by Apostol Duilio Vetere Casco



1 Reyes 17:1-9: Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo. Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra. Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.


Ya he perdido la cuenta de cuántas veces habré predicado basándome en esta porción de las Escrituras, con seguridad unas cuantas decenas de veces; pero así es la Palabra de Dios, inagotable... pero en muchas oportunidades podemos sentir que Dios no nos habla, y podemos sufrir de una aparente indiferencia, y nos encontramos con 66 libros desde Génesis a Apocalipsis, llenos de palabras tremendas; pero ninguna hace impacto en nuestro corazón. Solamente quienes experimentamos esto podemos comprender a quienes el día de hoy lo están pasando.


Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán.


Quiero que meditemos en lo siguiente: Elías dijo que solamente habría lluvia y rocío si él lo ordenaba. Teniendo esto en mente veamos que Dios le dice que se esconda en el arroyo de Querit y beba de él. Pero resulta que el arroyo comenzó a secarse, y por la falta de lluvia, cada día la sequía se hacía más evidente.


¿Yo me pregunto qué sentiría Elías cuando veía que el agua (recurso vital) ya no era tan abundante? ¿Qué sentiría Elías al ver el arroyo cada vez más seco?


Me impacta este profeta. Me impacta porque lo veo un hombre determinado. En su boca estaba la solución, con solo ordenar que caiga la lluvia, se ponía fin a la sequía que ya lo estaba afectando a él mismo. Pero no lo hizo. Él estaba esperando la orden de Dios. Yo entiendo que Elías hubiera preferido morir de sed antes que actuar fuera de la voluntad de Dios.


Un predicador de nuestros días le hubiera dicho de todo a Elías! En tu boca está la respuesta! Dios te dio la autoridad! Declara la palabra! Ordena que llueva! Pero Elías era un profeta de Dios. Él iba a esperar la órden de su Señor. Este caracter no lo tiene cualquiera.


En nuestra vida puede pasar algo similar. Seguramente hay muchos arroyos que se están secando; y por momentos vas a sentir el impulso de ser vos mismo quien te procures la cura para ese mal... Pero Dios quiere que esperes a su voz.


Cuando el arroyo se secó, estoy seguro que a Elías le vinieron pensamientos confusos (el apóstol Santiago afirma que era un hombre como nosotros, sujeto a pasiones similares a las nuestras)... estoy seguro que se preguntó si en verdad Dios lo había enviado allí, o si habría interpretado bien la voluntad de Dios; porque ahora estaba sentado junto a un arroyo seco.


Una solución estaba en dar la orden al cielo de que lloviera. No lo hizo.
Otra solución era hacer un pozo en el arroyo y buscar agua; pero tampoco lo hizo. Porque estaba esperando el tiempo oportuno.


Elías estaba en el arroyo Querit, y este nombre deriva de una raíz hebrea muy interesante: כָּרַת karát; raíz prim.; cortar (cercenar, rebanar, separar); por impl. destruir o consumir; especialmente es un pacto (i.e. hacer una alianza o convenio, originalmente se cortaba carne y se pasaba entre los pedazos): acabar, alianza, amputar, apartar, arrebatar, borrar, celebrar, derribar, desaparecer, deshacer, destruir, dividir, extinguir, faltar, fin, labrar, masticar, matar, morir, perder, perecer, quebrar, quitar, raer, talar.


Qué tremenda esta palabra! Con solo ver los significados de este nombre, cuántas predicaciones tendríamos! Pero qué impresionante es vivir este mensaje.


Ser llevado al arroyo Querit era ser llevado a una dimensión tremenda, es donde Dios quiere que nos separemos para Él (Consagración); es plantarnos junto al Pacto, es descender a morir, es ir a perder (porque el que pierde con Dios termina ganando), es ir a desaparecer, a ser derribado, es ver el fin, el quiebre, es sentirse talado como un árbol.


El Señor estaba probando la fidelidad de su siervo. Pero en todo esto no abrió su boca ¿Esto les recuerda a Alguien?


Pero por su fidelidad recibió recompensa. Dios le estaba dando una lección. No es el arroyo tu proveedor; YO SOY TU PROVEEDOR, Y AUNQUE SE SEQUEN TODOS LOS ARROYOS DEL MUNDO, YO TE DARÉ AGUA PARA QUE BEBAS, AGUA ABUNDANTE DE MI ESPIRITU.


Elías no murió fisicamente, él murió a su yo, a su autonomía; pero lo hizo para vivir en el Espíritu, y cuando fue el tiempo de Dios, Elías abrió su boca y ordenó una lluvia tremenda!


La Biblia no lo relata; pero estoy seguro que la primera gota de lluvia cayó sobre Elías, como la primicia Y ESTO, POR de su fidelidad!


Si te mantienes en fidelidad a Dios, pase lo que pase, si te disponés a esperar el tiempo de Dios, la primera gota que caiga explotará en tu frente, la cual atestiguará que es la primicia de la tormenta de Gloria que el Señor desatará sobre tu vida!


¿Lo crees?

Apóstol Duilio Vetere Casco
Rhema Ministerios Central









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