domingo, noviembre 01, 2009

Las Danzas de Mahanaim

Posted on 2:43 p. m. by Apostol Duilio Vetere Casco



Génesis 32:1, 2: Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios. Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios es este; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim.


Para comenzar vamos a explicar que las palabras que en hebreo terminan en "im" (ים) son plural masculino, así como las que terminan en "ot" (ות) son plural femenino en regla general y con pocas excepciones.

Mahanaim en particular significa "Dos campamentos" (מַחֲנַיִם Majanayím; dual de מַחֲנֶה majané es decir "campamento"; por lo tanto mahanaim significa "dos campamentos"; Majanayim.)

Quiero que veamos detenidamente esta voz hebrea majané (campamento):

מַחֲנֶה majané; campamento (de viajeros o tropas); de aquí, ejército, sea lit. (de soldados) o fig. (de danzantes, ángeles, ganado, langostas, estrellas; o incluso cortes sagradas): batalla, campamento, campaña, campo, compañía, cuadrilla, ejército, escuadrón, fuerza, grupo, guerra, tienda.


Me impacta leer que se puede interpretar como un campamento de danzantes, yo entiendo por el Espíritu que Jacob vio un ejército de ángeles danzantes.

Las danzas de Mahanaim


Ahora lo curioso de esto es que cuando Jacob ve al campamento de ángeles él dice "dos campamentos", porque este campamento angelical, se estaba uniendo al campamento de hombres que él estaba guiando. Por lo cual podemos ver que mahanaim es la unión de dos campamentos danzantes, uno de hombres y otro de ángeles.


En nuestras congregaciones, cuando nos unimos a danzar se nos acopla otro campamento de ángeles danzantes y formamos un nuevo mahanaim para glorificar a Dios.

Si el Señor nos abriera los ojos por un instante veríamos a cientos de ángeles danzando a nuestro lado, así como veríamos cientos de demonios, espíritus bajos intentando estorbar ese fluir de alabanza y adoración que consigue atraer la habitación de Dios en medio nuestro, porque Dios habita entre las alabanzas de su pueblo. Esta es la fotografía de la iglesia, tal como le ocurrió al Cuerpo físico de Cristo, así al Cuerpo Místico que es la Iglesia:

Marcos 1:13: Y estuvo (Jesús) en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás; y estaba entre las fieras (figura de demonios), y los ángeles le servían (ministraban, realizaban la labor de diáconos).


En la Biblia nos encontramos con otro mahanaim. Veámoslo rápidamente.


Cantares 6:13: Vuélvete, vuélvete, oh sulamita; vuélvete, vuélvete, y te miraremos. ¿Qué veréis en la sulamita? Algo como la reunión de dos campamentos.

En la Biblia versión Pratt (conocida como Versión Moderna) se lee: ¡Vuelve, vuelve, oh Sulamita! ¡vuelve, vuelve para que te miremos! ¿Qué queréis ver en la Sulamita? Algo parecido a las danzas de Mahanaim.


Quisiera explicar porqué se le dice a la sulamita "vuélvete". En hebreo la palabra es "shub" y significa básicamente "volver al punto de partida".

¿A dónde estaba volviendo? al punto desde el cual había partido antes. Esto confirma las palabras de Jesús en Apocalipsis 3:12:

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.


Y nunca más saldrá de allí, es decir del templo de Dios. ¿Cuándo antes salimos del templo de Dios para que ya no salgamos nunca más? Salimos del Padre para venir al mundo con una tarea, con una misión que debemos descubrir. Recuerda que no elegiste a Cristo, sino que Él te eligió a ti.


A medida que se acerca el día del arrebatamiento de la iglesia, (nuestro regreso al Padre, ese "volvernos" a Él) cada vez serán más profusas las manifestaciones de ángeles en festivas asambleas. Porque nos estamos acercando al Monte Sión, en una plena atmósfera de alabanzas al Rey Eterno.


Hebreos 12:22-24: En cambio se han acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celeste; a los millares de ángeles en fiesta; a la asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo; a Dios, juez de todo; a los espíritus de los justos llegados a la meta, al mediador de una nueva alianza, Jesús, y a la sangre de la aspersión, que clama con más fuerza que la de Abel. (Schökel-Mateos)


La versión Torres Amat traduce: al coro de muchos millares de ángeles. Y la versión Kadosh: a miríadas de malajim (ángeles) en asamblea festiva.


Cuanto más alto subamos al monte de Sión, más nos acercamos a esta dimensión espiritual.


Existe un grave peligro en quedarse al pie del monte y también existe un grave peligro en quedarse a mitad del monte.


Mientras Josué estaba a mitad del monte, los gritos del pueblo de Dios adorando al becerro de oro le parecían gritos de guerra; pero Moisés que había llegado a la cima recibió de Dios la revelación:


Éxodo 32:7, 8: Entonces el SEÑOR habló a Moisés: Desciende pronto, porque tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido. Bien pronto se han desviado del camino que yo les mandé. Se han hecho un becerro de fundición y lo han adorado, le han ofrecido sacrificios y han dicho: "Este es tu dios, Israel, que te ha sacado de la tierra de Egipto."


Es curioso notar que Dios no dijo: "Mi pueblo", sino "tu pueblo"...


Cada vez que nuestra adoración va dirigida a otro "dios" en ese mismo instante dejamos de ser su pueblo, porque somos de aquél a quien elevamos nuestra adoración.


Alabemos y Adoremos al Padre de nuestros espíritus. (Hebreos 12:9)



Apóstol Duilio Vetere Casco
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