domingo, noviembre 01, 2009

Te vomitaré de mi boca

Posted on 7:07 p. m. by Apostol Duilio Vetere Casco



Apocalipsis 3:14-22: Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Es más que interesante leer la descripción médica de lo que es vomitar, puesto que viendo lo natural comprenderemos mejor lo espiritual:

"El cuerpo tiene unas cuantas formas importantes de responder ante una amplia y siempre cambiante variedad de irritantes e invasores. El estornudo expulsa los intrusos de la nariz, la tos desde los pulmones y la garganta, la diarrea desde los intestinos y el vómito desde el estómago.

El vómito es una acción forzada que se realiza por medio de una contracción fuerte y hacia abajo del diafragma. Al mismo tiempo, los músculos abdominales se tensan súbitamente contra un estómago relajado con un esfínter abierto. Los contenidos del estómago son impulsados hacia arriba y hacia fuera." (Biblioteca Nacional de Medicina de EEUU)

El Señor dice claramente que a los tibios los vomitará de su boca, es decir que va a haber una expulsión de "intrusos" (según la definición que se puede leer más arriba), el Señor desechará a invasores que se han metido en Su Cuerpo sin ser de los de Él. Recordemos que el enemigo no siembra cizaña en sus propios campos, sino que la siembra en el mismo campo donde el Señor sembró su trigo. Actualmente hay trigo y cizaña creciendo juntamente.

Mateo 13:24-30: Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

zizanion (ζιζάνιον) es un tipo de espiga, la más común de las cuatro especies, aristada, que crece en los campos de cereales, tan alta como el trigo y la cebada, y pareciéndose al trigo. Se aceptaba entre los judíos que se trataba de una especie degenerada de trigo. Los rabinos la denominaban «bastarda». Las semillas de esta planta son venenosas para el hombre y para los animales herbívoros, produciendo sopor, náuseas, convulsiones, e incluso la muerte (sin embargo, son inocuas para las aves). Las plantas pueden separarse, pero la costumbre es, como en la parábola, dejar la limpieza hasta que se aproxima la época de la cosecha.

Medicamente se explica que el vómito es una órden dada por el cerebro, (la Cabeza de la iglesia es Cristo). Cristo da la orden y todo el cuerpo se prepara para la expulsión de estos intrusos.

Los que causan divisiones:

Tito 3:10, 11: Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.

La Biblia nos habla lo siguiente con respecto a este punto, haciendo mención de los que causan divisiones, siembran discordia (desacuerdo para que no se haga la voluntad de Dios; porque si dos se pusieren de acuerdo... Mateo 18:19)

Proverbios 6:16-19: Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.

Para Dios es abominable la persona que siembra la pelea entre los hermanos. Estos obrando así causan divisiones, los tales serán expulsados, "vomitados" por Jesús.

Los mercaderes del templo:

Lucas 19:45, 46: Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él, diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

A otros que el Señor expulsará, echará fuera del templo (hoy nosotros, la iglesia somos templo del Espíritu Santo, Su Cuerpo) será a los mercaderes, a estos también "vomitará" el Señor.

El Señor habla que Su casa fue convertida por estos mercaderes en una cueva de ladrones. Esta expresión es muy fuerte; y más aún cuando estudiamos estas palabras con un poco más de detalle... veamos algo muy tremendo:

Cueva: spelaion (σπήλαιον) gruta, caverna, guarida. Se dice de la tumba de Lázaro.

Estos mercaderes contaminan de tal manera a la casa de Dios que la convierten en cuevas donde yacen un sinnúmero de Lázaros, personas muertas, atadas, con sudarios en sus cabezas y una piedra encima para que no puedan salir de esa condición. Quiero que leamos el pasaje de la resurrección de Lázaro:

Juan 11:38-45: Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir. Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.

Esta cueva tenía una piedra encima, una piedra sepulcral. Es el mismo nombre que se le da a la piedra de molino, a las piedras de las tablas de la Ley, de las imágenes de los ídolos y los tesoros de Babilonia.

Hay mucho pueblo que no puede salir de las cuevas sepulcrales porque hay una piedra llamada "tropiezo" (Lucas 17:2); o llamada "idolatría" (Hechos 17:29); o "legalismos" (2 Corintios 3:7); o se encuentran aprisionados por la confusion (Babel) religiosa.
Si logramos sacar estas piedras; entonces y solo entonces el Señor gritará, dará la órden para que los "lázaros" salgan de allí...

Juan 11:43, 44: Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

Aleluya!!!

Ahora bien, ¿cómo salió Lázaro? Salió tal cual como estaba adentro de la cueva, solo que ahora estaba con vida; pero salió atado de pies y manos, y con un sudario envolviendo su rostro.

Así están en las cuevas, atados los pies (no pueden caminar, no pueden avanzar, están estancados) y atadas las manos (no pueden hacer nada, no pueden levantar sus manos para pedir socorro, no pueden aplaudir, nada pueden hacer... están atadas..)

Y un sudario envolviendo el rostro. Aquí hay algo muy tremendo que les quiero compartir:

Cuando se habla de rostro, se emplea la palabra ὄψις "ópsis"; que es vista (el acto), se interpreta también como semblante, apariencia, rostro.

Estos "lázaros" no tienen visión, porque hay un sudario que los envuelve!

Hay una parábola que explica muy bien esto:

Lucas 19:11-27: Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste. Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas. Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.

Esta tremenda parábola nos habla de uno que por miedo envolvió aquello que debía haber echo producir en un pañuelo, pero en el idioma original esta palabra pañuelo es la misma que se emplea para "sudario".

Cuántos están hoy en día metidos en cuevas, atados, y por miedo envuelven sus talentos, su visión, sus proyectos en sudarios, declarando así que todo lo que tienen está muerto.

Por eso el Señor tiene preparado un equipo de ministros de liberación que estarán cumpliendo una de las órdenes más preciosas:

Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

Cueva de ladrones:

Ladrones: lestes (ληστής G3027) ladrón, bandido, salteador, uno que asalta abiertamente y con violencia, sicario.

Un sicario es un asesino a sueldo, mata por encargo a cambio de un precio. Su nombre proviene de "sica", que es puñal o daga pequeña. Literalmente sicarius significa “hombre-daga”.

En un estudio posterior estaré desarrollando un estudio sobre Judas Iscariote como sicario.

Llegará el tiempo cuando Jesucristo vomite de su boca a estos que causan divisiones, que son cizaña sembrada en campo de trigo de Dios, y expulse a los mercaderes que tienen atados y sin visión a un montón de Lázaros dormidos en la Casa de Dios convertida en cueva de sicarios.

Apóstol Duilio Vetere Casco
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